Autor: Bernhard Schlink
Valoración: 7 / 10
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Autor: Colm Tóibín
Valoración: 7 / 10
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En Marcos Montes se narran las peripecias de un grupo de mineros que a 2.000 metros de profundidad, tras un derrumbe y en la más absoluta de las oscuridades, deben ir en peregrinación en busca del camino de salida, a la vez que hacen un "recorrido por sus vidas".
Una galería sin luz Asevera el novelista que constantemente se oyen historias relacionadas con accidentes en las minas y, precisamente, hace unos tres años escuchó por la radio que un grupo de mineros, no recuerda de qué país, quedaron encerrados en una galería sin luz.
"En aquel momento pensé en cómo debe uno sentirse en un lugar a mucha profundidad, sin tener claro dónde está la salida".
Se puso ante el ordenador y empezó a dibujar el personaje de Marcos Montes, que toma su nombre de un casteller amigo suyo, aunque, remarca, "no se parece en nada a él".
Respecto a si guarda alguna similitud con Fin, una historia generacional que acaba como relato terrorífico, indica Monteagudo que en esta ocasión también aparecen bastantes personajes en una situación límite, con extensos diálogos de personas "normales y corrientes". El resto de la historia, concreta, "nada tiene que ver con Fin, puesto que allí el narrador se mostraba muy frío con lo que contaba, mientras que aquí es Marcos Montes, a través de su psique y sus neurosis, quien cuenta directamente lo que ocurre".
Los elementos fantásticos o con toques mágicos también tienen su espacio en la obra al entender Monteagudo que "ayudan a explicar lo inefable y a crear atmósferas místicas".
(En una entrevista, Monteagudo advierte que escribió esta obra en 2007 y que, por tanto, en nada le ha inspirado la odisea de los 33 obreros atrapados durante 70 días en el interior del yacimiento San José, en el norte de Chile).
Autor: David Monteagudo
Valoración: 6,5 / 10
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En el primero, de título “Ocho hermanos”, el escritor nos narra el encuentro fraternal entre dos amigos que pasan la Navidad juntos, a pesar de que uno de ellos comparta familia extensa con siete hermanos más. Antes de ese encuentro, Héctor se reunía en la casa de su madre difunta con el resto, aunque en el fondo acudía a la cita hechizado por la presencia de una criada rubiona.
“Kilómetro 11” es un relato acogedor, profundo en emociones, que habla sobre la naturaleza de la venganza una vez que el tiempo ha pasado y el rencor se convierte un simple y miserable recuerdo, en este caso de unos ex presos cuyos gritos derivados de las torturas se silenciaban con una canción que lleva el mismo título que el relato.
En “Vuelta al ruedo” como reza el nombre, Giardinelli toca el tema del toreo, personificados en la figura de un Agapito Rodriguez, un anciano puntillero, y el toro cojo que quería luchar hasta la muerte y así sucede cuando “las mulas se llevan el cadáver del valiente toro cojo, con un merecido, ceremonioso arrastre lento”.
También hace referencia el autor al fenómeno del exilio, que a él le tocó vivir tras un golpe militar en su Argentina natal. En “Sueño del exiliado”, la miserable realidad obliga al exiliado a soñar con el mundo abandonado, feliz y nostálgico, hasta que despierta de su sueño. La guerra ocupa también el eje argumental de “Tito nunca más” un joven futbolista se ve obligado a acudir al frente, donde pierde una pierna y con ella su ilusión. En “Turbulencia” el protagonista desfallece frente a la presencia amenazadora de un buitre, después de sufrir en sus carnes un accidente aéreo, hasta que se salva sin ser consciente de su suerte.
Por último, “La noche del tren” trata el tema de la atracción sexual, fijada en los pechos de la tía Berta, y contextualizada en un fallo mecánico del tren que los regresaba a su ciudad natal Resistencia, de donde es oriundo el propio autor. Giardinelli con sublime pluma transmite esa sensación fatal arrolladora que padece el protagonista al ver a su musa masturbándose y hasta que logra acostarse con ella.
Cargado en adjetivos y prolijo en seductoras palabras, Giardinelli reflexiona en sus relatos sobre situaciones trágicas, aunque también hay lugar para la atracción femenina. El escritor argentino nos deja varios ejemplos de sabiduría y literatura en algunas frases como: “el aire cargado de rencor que impera en la tarde los ha esculpido en granito”; o “incapaces de imaginar la crueldad de la tragedia, nos la figuramos como un fantasma que jamás nos alcanzará, ocupado como está -suponemos- en hacer estragos con las vidas de los otros”; o “suelo pensar que ésa clase de resultados que arrojan las guerras idiotas: nunca hay un final, un verdadero final para sus protagonistas anónimos. Sólo ellos, cada uno de ellos y absolutamente nadie más, han de saber lo insoportable que es vivir con el resentimiento quemándote el alma”; o “metí una mano en el bolsillo y acomodé mi erección”.
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Autor: Mempo Giardinelli
Valoración: 7,5 / 10
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